Merceditas Gómez Martínez 1898 – 1978

Merceditas Gómez nació en Santa Fe de Antioquia

La emblemática e ilustre MATRONA INTELECTUAL Merceditas Gómez de Santa Fe de Antioquia, ciudad donde vivió toda su vida y de la cual no quiso irse nunca.

Maestra. Escritora. Pintora. Periodista, hermana de Fernando Gómez


Fernando Gómez Uno de los fundador del Periódico el Colombiano

Fernando Goómez fue Alcalde de Santa Fe de Antioquia, y concejal, donde ayudo a su electrificación, dono el teatro Berta, estableció la casa campesina, y lucho sin descanso por la construcción y mejora de la carretera al mar.

Escritor de obras como: ‘Juegos Fatuos’, ‘Favor pasar a bordo’, ‘Mordaza’, ‘Peldaño de cuatro siglos’, ‘Grandezas y miserias de una derrota’, “Los que son y los que fueron”.

Recibió el premio internacional de periodismo “María Moors Cabot”, uno de los mas destacados en el medio cultural internacional.

El gobierno Nacional le concedió su máxima condecoración, LA CRUZ DE BOYACA, por los servicios prestados al país.

El túnel de 5 kilómetros que une al Valle de Aburra con el occidente Antioqueño, lleva merecidamente su nombre.

www.santafedeantioquia.net
  • Amo mucho su ciudad, y ha sido una de las líderes cívicas más destacadas.
  • Mujer de un gran señorío, y fiel representante de la mujer Antioqueña.
  • En diciembre de 1929 se avizoró un nuevo horizonte para EL COLOMBIANO. Julio C. Hernández y Fernando Gómez Martínez, en compañía de otros socios, decidieron comprar el periódico y comenzaron la negociación con los propietarios de ese entonces.
  • Julio C. Hernández y Fernando Gómez Martínez, dos personajes que hicieron historia en el periodismo al imprimirle a EL COLOMBIANO principios, convicciones e ideales muy sólidos, que se mantienen a través del tiempo.

Merceditas La primera mujer de Miembro de Número del Centro de Historia de la ciudad.

Primera directora del museo de Juan Del Corral de la ciudad de Santa Fe de Antioquia, donde estuvo acompañada de dos damas muy destacadas de la ciudad: Doña Rebeca Martínez y Doña Mariela Escobar.

Museo Juan del Corral

El Museo Juan del Corral estuvo abierto al público hasta el 15 de abril de 1996, cuando fue necesario cerrarlo para someterlo a una rigurosa restauración, pues se encontraba en avanzado estado de deterioro. Para su recuperación, proceso de montaje y reapertura, se invirtieron cerca de ochocientos cincuenta millones de pesos aportados por los gobiernos nacional, por intermedio de Ministerio de Cultura, y departamental, así como por la Fundación Museo Juan Del Corral. El Ministerio de Cultura, la Fundación Museo Juan Del corral, que hoy lo administra, y la alcaldía de Santa Fe de Antioquia hacen posible su funcionamiento, en una conjunción de esfuerzos de carácter multisectorial, que es un ejemplo para el país. Hoy, después de doce años, el museo ha sido reabierto al público, para bien de la comunidad y orgullo de la región.

http://www.museoscolombianos.gov.co/museos-del-ministerio-de-cultura/museo-juan-del-corral/Paginas/default.aspx

Era Hermana de el Gran Don Fernando Gómez Martínez.

Gran conversadora, pues de manera muy especial salpicaba de múltiples anécdotas e historias todo lo que narraba.

La mujer más representativa de Santa Fe de Antioquia en el siglo XX.

Casa de Merceditas

La Mula Enfrenada

La Mula Enfrenada pasaba antes todas las noches, o casi todas, por la Plazuela de Chiquinquirá. La gente le tenía pavor. Por las piedras sonaban estridentes sus cascos herrados. Pero nadie la veía, porque el miedo no los dejaba asomar. Y una parienta mía me contaba que la oía, que el pelo se le paraba, y que el corazón daba brincos como un loco. «Pero que ella no sentía miedo, sino terror». Ese no se volvió a sentir. Sin duda en señal de protesta porque destruyeron las casas viejas y construyeron el Hotel Mariscal. Puede ser eso, o que cambió de vía. Puede que hasta para los espantos, en la variación esté el placer.

Por la calle del Cementerio sube uno a caballo. Llega al portón de las Campillos, se apea, amarra la bestia de una ventana, y entra. Lo ven los de la casa que anda por todas partes, «y vuelve y se va»; (Me lo contó Juan Leal). Nadie se atreve a preguntarle nada. Pero hay enterradas dos botijas llenas de oro, un sapo del mismo metal, con ojos de diamantes. Todo esto se irá a quedar sin sacar? Pero por qué no dirán nada los espantos? Debían decir algo.
M.G.M.

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